Vamos a cuidar nuestros pies: Parte I.

Una de las partes que más sufren los cambios de estación son nuestros pies, si, ese extremo de nuestro cuerpo del que no nos solemos acordar demasiado, se lleva unos cuantos recuerdos no deseados: heridas por roces, ampollas, callos, ojos de gallo, juanetes......seguro que habéis sufrido en vuestras carnes alguno de ellos y.....decidme la verdad, ¿no os gustaría evitarlo? Bueno pues este post va a estar destinado a eso o por lo menos a daros unas cuantas ideas para pasar a la siguiente estación de la mejor manera posible.

Compeed es un clásico en el cuidado de nuestros pies y es que cuando lo pruebas no buscas otra cosa, no existen tiritas mejores que estas (y he probado unas cuantas...), ahora bien, se tienen que usar cuando la superficie está totalmente seca y antes debemos calentarlas un poco con las manos para que se adapten aún mejor. Su gama es muy amplia, todos los años sacan alguna referencia nueva y es una verdadera locura. Yo os he puesto estas seis porque me han parecido un gran resumen.

Cuando empezamos a notar que un zapato nos roza, justo al principio cuando antes de salir de casa ya estás pensando "este zapato me va a dar el día....." en ese momento es cuando aplicaríamos el stick antifricción que forma una película entre el zapato y nuestra piel y nos evita la tan temida ampolla. Si no tenemos este stick o ya es demasiado tarde y la ampolla ha hecho su aparición, entonces podemos utilizar las tiritas de Compeed para ampollas que como véis las hay de diferentes tamaños dependiendo de las características de la ampolla. Al ponerla se pega perfectamente a la piel y no debemos quitarla hasta pasados unos días porque observaremos como el hidrocoloide de la tirita migra hasta nuestra ampolla para curarla en un ambiente húmedo. Cuando la quitemos lo debemos hacer con sumo cuidado ya que de lo contrario podemos llevarnos parte de la piel. Os dejo un vídeo para que sepáis como actúan...


En cuanto a los odiosos callos también tenemos gran variedad según sean entre los dedos o en la parte externa del pie. En este caso las hay de dos tipos, las que llevan ácido salicílico y están destinadas a sacar ese molesto callo o las que solamente son protectoras e hidratan y protegen la lesión.


Y por último, me gustaría destacar dos: las de juanetes que son simplemente para almohadillar esa zona y que nos protegeran del impacto de esta parte del pie con nuestro calzado y las de las grietas del talón que además de aliviar el dolor favorecen la cicatrización e hidratan y suavizan las grietas.


Y vosotros/as, ¿que utilizáis para estos pequeños inconvenientes?


¡Espero que os gusten mis cosillas!
 

2 comentarios:

  1. Hola guapa, a mi me vienen geniales, porque siempre tengo cosillas en los pies, que si una rozadura, que si una llaguita, un beso!

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¡¡Muchas gracias por dedicarme unos minutos!!